A más de un siglo de la llegada de los colonos europeos a la zona de Faja Maisan, el Senado de la República de Chile realizó un reconocimiento oficial al esfuerzo, trabajo y legado de las familias que llegaron a poblar este territorio del sur del país a comienzos del siglo XX.
El homenaje se realizó en el marco de las actividades conmemorativas del centenario de la colonización de Faja Maisan, recordando la llegada de un grupo de inmigrantes provenientes principalmente de Europa central, quienes arribaron a Chile en octubre de 1912 a bordo del vapor Oropesa, desembarcando en el puerto de Corral.
Desde allí iniciaron un largo viaje hacia el interior de la Región de La Araucanía. Tras llegar a Valdivia, los colonos continuaron en tren hasta Pitrufquén y posteriormente debieron trasladarse en carretas hasta la zona de Comuy y Faja Maisan, donde comenzarían una nueva vida en medio del bosque nativo y en condiciones extremadamente difíciles.
Según el registro histórico presentado ante el Senado, a cada familia colona se le entregó un conjunto básico de elementos para iniciar su asentamiento agrícola: 60 hectáreas de tierra, una yunta de bueyes, una carreta con aperos de trabajo y una vaca parida, recursos que debían permitirles comenzar la dura tarea de desmontar el bosque y establecer sus hogares.
Las condiciones del territorio eran complejas. No existían caminos, la zona permanecía aislada durante el invierno y los colonos debieron enfrentar grandes desafíos para desarrollar la agricultura y construir las primeras viviendas e infraestructura comunitaria.
Pese a estas dificultades, las familias colonas lograron consolidar una comunidad agrícola próspera, basada en el trabajo familiar, la educación y la organización comunitaria. Con el paso de las décadas, su esfuerzo contribuyó significativamente al desarrollo productivo y cultural de la zona de Pitrufquén y sus alrededores.
Durante el homenaje parlamentario, el Senado destacó el espíritu pionero de estas familias y su aporte al desarrollo del sur de Chile, subrayando que su historia constituye un ejemplo de perseverancia, trabajo y arraigo.
Hoy, más de cien años después, la memoria de aquellos colonos continúa viva en sus descendientes y en las comunidades que surgieron gracias a su esfuerzo, manteniendo vigente el legado de quienes transformaron un territorio cubierto de bosque en un espacio de vida, trabajo y cultura.
Registro oficial del Senado de Chile:
https://www.bcn.cl/laborparlamentaria/participacion?idParticipacion=1890982
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